jueves, 6 de septiembre de 2012

La pizarra y el pizarrín


  Dicen que 300 euros de media se van a tener que gastar este año los padres españoles en libros de texto, para que sus hijos puedan ir a estudiar al colegio. 50.000 de las antiguas y añoradas pesetas. Increíble, ¿pero estamos tontos o que?. Pero si esa cantidad no se la han gastado muchos españoles en toda su vida para adquirir libros de leer, como puede exigirse semejante esfuerzo a las maltrechas economías familiares, con la que nos está viniendo.
  Este que aquí escribe empezó a juntar sus primeras letras en la pizarra que ven a mano izquierda (todavía la conservo). Cincuenta años después les escribo esto desde mi “tablet computer” de la derecha, es decir que en medio siglo he pasado de la escritura rupestre a la digital, y no sin esfuerzo formativo y económico.
  La pizarra le costó a mi abuelo dos pesetas y dos reales de los de agujero, incluidos dos pizarrines. La pizarra virtual ha superado los 600 euros de coste. ¿Estamos tontos o que?. Pues si, estamos tontos y además arruinados. Pero hay que mantener el lucrativo negocio editorial de los libros de texto, a los que fabrican la Wii, a los de las Nintendo, de las iPad, las PlayStation y a la madre que los parió. Si ya me lo decía mi abuelo: palote, palote, palote y capón en el cogote. 

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