miércoles, 1 de mayo de 2019

LOS REPLICANTES




El prolífico escritor y novelista de ciencia ficción estadounidense Philip K. Dick (1928-1982), escribió en 1968 la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que curiosamente discurre en el año 2019, en una asolada ciudad de Los Ángeles (EE.UU.) después de una guerra nuclear. Lo que no todo el mundo sabe es que es en esta novela en la que se basó el director de cine Ridley Scot (1982) para filmar su película mítica Blade Runner, donde un replicante (Roy Batty) dice aquello de "Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais…”.
Imagen de Internet
Bueno, pues ya estamos en el 2019, y sí, algunos hemos visto cosas que los más jóvenes no creeréis: hemos enterrado dictadores que luego han resucitado, colaborado en el advenimiento de una democracia domesticada, creado un ejercito de políticos androides, que tras hacerse con el poder nos han empobrecido y arruinado, corrompidos en su mayoría por los poderes financieros que les colocaron y mantuvieron, vimos nacer la utopía de la Europa de los ciudadanos y su moneda única, y estamos asistiendo al degradante y bochornoso hundimiento de la EUROpa de los mercaderes.
Y lo más curioso es que el capital y su ahijado caníbal, el neoliberalismo, siguen sin reconocer su total fracaso y responsabilidad, convencidos de que lo están haciendo bien, y que no hay otro camino. Y eso que por toda Europa están surgiendo y medrando ejércitos de replicantes que están dispuestos a dar la vuelta a la tortilla, ya sea por la derecha, por la izquierda, por arriba o por abajo: algunos grupos radicales, tanto de extrema izquierda como de extrema derecha, ya están instalados en algunos parlamentos europeos, con un buen número de representantes (España-VOX), y eso que en su día se les calificó como “perroflautas” (15-M/2011), neonazis, populistas, nacionalistas, etc.

Los penúltimos en unirse a estos replicantes son los chalecos amarillos franceses, que ya ni aspiran a formar parte del gobierno, sino más bien a derribarlo, por lo que están poniendo en jaque a uno de los líderes más fervientes del neoliberalismo económico, el señor Macron, al cual alguien debería de explicarle que esos chalecos “miserables” , el día menos pensado le darán un susto, …atacando naves en llamas más allá de Orión.

viernes, 22 de febrero de 2019

Machado en Collioure (80 años)




Hoy 22 de Febrero de 2019 se cumplen ochenta años del fallecimiento en Collioure (sur de Francia) de uno de los mejores poetas que este país ha parido, y ha parido unos cuantos. Antonio Cipriano José María Machado Ruiz (1875-1939) fallecía (¡oh! paradoja) un frío y gris Miércoles de Ceniza en el más triste exilio, enfermo y casi abandonado, mientras veía como se cumplían sus más negros presagios sobre la Segunda República Española, a la que apoyó y defendió hasta el final.
la bella población francesa de Collioure (Francia)

Hace menos de un año pasé por la pequeña, bella y cara población francesa de Collioure, donde es más fácil encontrar hotel que aparcamiento, y como era de rigor hice una visita a la tumba de don Antonio Machado y de su madre, pues allí reposan los dos, ya que fallecieron casi seguidos, y cuya sencilla tumba se conserva en el viejo y céntrico cementerio de esta villa francesa, a la cual debemos de estar agradecidos todos los españoles por haber sabido conservar lo que nosotros hemos despreciado, y eso que allí no faltan las flores, notas y banderas republicanas que se siguen  meciendo con la brisa del Mediterráneo.
Hoy también me entero que con motivo de este ochenta aniversario se va a pasar por allí el ya ex presidente socialista Pedro Sánchez y que la Junta de Castilla y León quiere traer sus restos a Soria. También por allí anda el hispanista Ian Gibson (Dublín, 1939) que recientemente ha publicado un libro “Los últimos caminos de Machado: de Collioure a Sevilla”(editorial Espasa) y al cual me uno y apoyo en sus manifestaciones para que los restos de Antonio Machado no regresen nunca a España, pues este ruin e ingrato país no se los merece, y ahora menos que nunca.
Tumba de Antonio Machado y su madre en Collioure (Francia)

Además España carece de Panteón de Hombres ilustres, ya que los restos de muchos están desperdigados o desaparecidos, cosa que no ocurre en otros países de nuestro entorno, como por ejemplo en Francia, así que prefiero que Machado siga en su sencilla tumba de Collioure, acompañado por el premonitorio auto epitafio "Y cuando llegue el día del último viaje y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar".